La forma más fácil para seleccionar el mercado meta es segmentando el negocio por los siguientes pasos:
LA EMPRESA:
- La empresa (a que giro pertenece)
- Productos/servicios
- Extensión (nivel local, regional o nacional)
- Situación económica (estable, en crecimiento o declive)
- Ventas generadas
- Perfil del cliente actual.
EL CLIENTE IDEAL
- ¿Qué edad tiene?
- ¿Cuál es su género?
- ¿Cuál es su estado civil? ¿Tiene hijos?
- ¿Dónde vive?
- ¿A qué nivel socio-económico pertenece?
- ¿Cuál es su hobby? ¿Realiza deportes?
- ¿Pertenece a alguna asociación profesional o grupo social?
- ¿Tiene un negocio? ¿En qué industria? ¿Trabaja en su casa? ¿De qué tamaño es su negocio?
- ¿Qué problemas tiene? ¿Cómo se pueden solucionar?
- ¿Ya ha trabajado con alguien como tú? Si es así, ¿por qué dejó de hacerlo?
- ¿es de los que invierten para resolver sus problemas?
- ¿Pagaría por lo que tú ofreces?
ENTORNO EN QUE SE ENCUENTRA TÚ CLIENTE DENTRO DE INTERNET
Si ya respondiste las preguntas y creaste el perfil de tu cliente, debes indagar más sobre él. Entra a sus sitios Web y perfiles de redes sociales . Capta su atención proporcionándole la información qué requiere obteniendo a cambio sus correos electrónicos junto con el permiso en cual acceden a que les envíes publicidad y así generes tu propia base de datos.
Una vez que has conseguido que el cliente potencial visita tu sitio web deberás transformarlo en cliente cautivo. ¿Cómo? estableciendo una relación permanente y personalizada si es posible, en la cual se puede percibir la confianza para que en algún futuro cierres una venta y además te lleves la recomendación de este mismo cliente.
Finalmente para todos aquellos que desean emprender o tienen ya un negocio en la red; paciencia y constancia es la clave para consolidar cualquier empresa.
Se ha comprobado que después de tener varias visitas a un sitio web es cuando logramos establecer una relación de confianza con los clientes, así que no te desesperes si en los primeros dos meses no atrapas ningún cliente.